
Dormir poco o mal cada noche puede traducirse en un menor rendimiento a nivel mental, en la elección de alimentos menos sanos y en otras conductas negativas a corto plato, pero también, puede dañar la salud dejando huellas a largo plazo.
Es decir, un reciente estudio señala que nuestros patrones de sueño condicionan nuestro estilo de vida, por ello, cuando dormimos poco o mal tendemos a adoptar hábitos de vida poco sanos que pueden dañar nuestra salud a futuro.
La investigación concluye que quienes duermen pocas horas o poseen un sueño perturbado cada noche, tienen menos probabilidades de dejar de fumar que quienes tienen un descanso nocturno adecuado, y también, tienen más probabilidades de iniciarse en el consumo de alcohol de alto riesgo, de volverse inactivos físicamente o de poseer sobrepeso y obesidad.
https://nr.news-republic.com/Web/ArticleWeb.aspx?regionid=54&articleid=43885908