¿Cuántas veces hemos disfrutado de un trocito de chocolate como si fuera un antídoto contra la tristeza o la soledad? El chocolate nos arropa el alma, nos devuelve a los felices días de la infancia, o nos ayuda a despertar lo mejor de nosotras mismas. Este ingrediente tan mexicano y universal tiene hasta un recinto en Barcelona: el Museu de la Xocolata.
https://nr.news-republic.com/Web/ArticleWeb.aspx?regionid=54&articleid=40490048